← Volver al blog
Deducciones

Amortización de activos fijos para autónomos: cómo funciona y tabla 2026

Actualizado en abril de 2026 · 9 min de lectura

Cuando compras un ordenador, una máquina o cualquier equipo para tu actividad, el gasto no siempre es deducible de golpe. Si el bien cuesta más de 300 € y tiene una vida útil superior a un año, Hacienda exige que distribuyas el coste a lo largo de varios ejercicios mediante la amortización. Es un concepto que confunde a muchos autónomos, pero entenderlo bien puede ahorrarte errores en la declaración y, si lo aplicas con cabeza, optimizar tu carga fiscal cada año.

En esta guía encontrarás qué es la amortización, la tabla oficial de coeficientes de Hacienda actualizada a 2026, cómo calcularla con ejemplos prácticos y los casos especiales más habituales: vehículos, software y la libertad de amortización para empresas de reducida dimensión.

Más gastos deducibles para autónomos

La amortización es solo uno de los gastos que puedes deducir. Consulta la lista completa de gastos deducibles para autónomos →

¿Qué es la amortización y cuándo aplica?

La amortización es la forma contable y fiscal de reconocer que un bien de inversión se va "gastando" con el tiempo. En lugar de deducir el precio total el año de compra, se reparte entre los ejercicios durante los que el bien presta utilidad económica.

Aplica a los bienes del inmovilizado material: elementos que duran más de un año y se usan en la actividad. Ejemplos claros son ordenadores, mobiliario de oficina, maquinaria, vehículos, instalaciones o equipos de sonido para un autónomo en el sector audiovisual.

Hay una excepción importante para autónomos en estimación directa simplificada: los bienes cuyo precio de adquisición unitario no supere 300 € se pueden deducir directamente como gasto del ejercicio en que se compran, sin necesidad de amortizarlos. Esto aplica hasta un máximo global de 25.000 € al año en este tipo de bienes.

Tabla oficial de coeficientes de amortización (Hacienda 2026)

La Agencia Tributaria establece dos parámetros para cada tipo de bien: el coeficiente máximo (porcentaje máximo que puedes amortizar cada año) y el período máximo (número de años mínimo en que debes amortizarlo completamente). Dentro de esos límites, tienes libertad para elegir el ritmo.

Elemento Coeficiente máximo Período máximo
Ordenadores y equipos informáticos 25% 8 años
Aplicaciones informáticas y software 33% 6 años
Mobiliario 10% 20 años
Instalaciones 10% 20 años
Herramientas y útiles 25% 8 años
Maquinaria 12% 18 años
Vehículos turismo 16% 14 años
Camiones, furgonetas y vehículos de transporte 16% 14 años
Edificios y construcciones 3% 68 años
Equipos de medida y laboratorio 15% 14 años

El coeficiente lineal mínimo se deduce del período máximo: si el período máximo es 8 años, el mínimo que debes amortizar anualmente es 1 ÷ 8 = 12,5%. En la práctica, la mayoría de los autónomos aplica el coeficiente máximo para deducir el gasto cuanto antes.

¿Cómo se calcula la amortización anual?

El método más habitual es la amortización lineal: un porcentaje fijo del valor de adquisición cada año, hasta amortizarlo completamente.

Ejemplo 1: portátil de trabajo

Año Amortización Valor contable pendiente
Año 1 300 € 900 €
Año 2 300 € 600 €
Año 3 300 € 300 €
Año 4 300 € 0 €

Ejemplo 2: mesa de escritorio

En este caso, como el precio supera los 300 € pero la deducción anual es pequeña, algunos autónomos optan por aplicar el coeficiente máximo durante los primeros años para recuperar el coste cuanto antes.

Libertad de amortización para empresas de reducida dimensión

Los autónomos con un volumen de negocio inferior a 10 millones de euros en el ejercicio anterior —prácticamente todos— se consideran empresa de reducida dimensión (ERD) a efectos fiscales y pueden acogerse a incentivos especiales de amortización.

El más relevante para el día a día es la llamada libertad de amortización para bienes de escaso valor en estimación directa simplificada: inversiones de hasta 300 € por elemento (con el límite global de 25.000 €/año) se deducen en el ejercicio de adquisición.

Para bienes de mayor valor (hasta 25.000 € por elemento), las ERD pueden aplicar una amortización acelerada del doble del coeficiente máximo de tablas, lo que permite deducir más rápido. Por ejemplo, un ordenador de 1.200 € podría amortizarse al 50% anual en lugar del 25%, completando la amortización en 2 años.

Restricción importante

La amortización acelerada no puede generar una base imponible negativa en la actividad. Si al aplicar la libertad de amortización tu rendimiento neto quedaría en negativo, el exceso de amortización se pospone a ejercicios siguientes hasta que haya base imponible suficiente para absorberlo.

Amortización del vehículo: el caso más especial

El vehículo turismo tiene un tratamiento particular en IRPF que genera muchas dudas. Estos son los puntos clave:

La dificultad del vehículo está en demostrar el uso exclusivo profesional. Hacienda es muy estricta al respecto salvo en actividades donde el uso del coche es inherente al trabajo (transporte de viajeros, mensajería, representantes comerciales con rutas documentadas, autoescuelas). Para el resto, la deducción del coche en IRPF es un terreno de alto riesgo en inspección.

¿Cuándo empieza a contarse la amortización?

La amortización comienza desde que el bien está en condiciones de uso, no desde el momento del pago ni desde la fecha de la factura. Si compras una máquina en noviembre pero no la pones en funcionamiento hasta enero del año siguiente, la amortización empieza en enero.

Para bienes adquiridos a lo largo del año, tienes dos opciones:

Lo importante es mantener el mismo criterio a lo largo de los años. Cambiar de método requiere una autorización expresa de Hacienda.

El método de amortización no se puede cambiar libremente

Una vez que eliges el método de amortización para un bien —lineal, degresivo o por unidades producidas— no puedes cambiarlo sin solicitar autorización a la Agencia Tributaria. Elige bien desde el principio y documenta qué método aplicas a cada activo en tu registro de bienes de inversión.

El registro de bienes de inversión: obligatorio en estimación directa

Los autónomos en estimación directa deben llevar un libro registro de bienes de inversión donde figure cada activo amortizable con los siguientes datos:

No hay un formato oficial obligatorio, pero sí es imprescindible que esté disponible en caso de comprobación tributaria. Una hoja de cálculo bien estructurada o un software de gestión que lo genere automáticamente es suficiente.

Todos los gastos deducibles

¿Quieres ver qué más puedes deducir más allá de los activos fijos? Consulta la guía completa: Gastos deducibles para autónomos en 2026.

Software y aplicaciones informáticas

El software tiene un coeficiente de amortización del 33% y período máximo de 6 años, lo que permite deducirlo en 3 ejercicios al ritmo máximo. Esto aplica a licencias perpetuas de software (Adobe, Microsoft Office perpetuo, etc.).

Las suscripciones SaaS (pago mensual o anual por uso de software en la nube) no se amortizan: se deducen como gasto corriente en el ejercicio en que se pagan, igual que cualquier otro servicio recurrente. Solo se amortiza lo que suponga una adquisición de un activo con vida útil plurianual.

Lleva el registro de tus activos automáticamente

Contratia categoriza tus gastos de inversión y te avisa qué parte es amortizable cada año.

Empezar gratis →